Después de trabajar para una compañía japonesa después de cierto periodo de tiempo, naturalmente uno comienza a pensar en pedir un aumento. Al trabajar en Japón para una compañía, no hay una respuesta definitiva sobre cómo pedirlo.

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Lo primero que hay que considerar es el tipo de acuerdo contractual que se tiene. Si eres un seishain (empleado permanente), tu compensación dependerá de la estructura que aplica a todos los demás empleados. Se te asignará en un nivel específico dentro del esquema de pagos dependiendo de tu experiencia, y cualquier aumento salarial o bono estará basado en lo que es negociado por el sindicato de la compañía, los cuales no suelen ser muy grandes (en años recientes, algunas empresas japonesas han agregado compensaciones basadas en el rendimiento, pero no es una cantidad grande).

Por otro lado, si trabajas bajo un contrato anual, puede que haya un margen para negociar un aumento salarial al momento de renovar el contrato para el año entrante. Si es posible o no, dependerá de las políticas de la compañía, el tamaño de su presupuesto, y el grado en el que vales para las operaciones de la compañía.

Puntos a considerar

Si vas a tratar de pedir un aumento, toma en cuenta el ciclo presupuestario de la compañía. Para compañías que operan con el 1 de abril como inicio, el presupuesto normalmente se establece a finales de febrero, así que no habrá flexibilidad para agregar nuevos costos hasta el siguiente año fiscal. Así que tu mejor oportunidad es a inicios de enero o antes, con miras a que entrará en vigor en abril.

Otra diferencia clave en las negociaciones de salario en Japón y muchos otros países es que el papel de tu supervisor directo es distinto. En otros países, el supervisor directo de alguien es usualmente la persona que tiene la autoridad para tomar decisiones sobre la compensación. Para los empleados bajo contrato en Japón puede ser el caso, pero frecuentemente es el departamento de recursos humanos el que coordina la compensación de toda la compañía, y no necesariamente será posible negociarlo.

Si decides pedir un aumento, toma en cuenta que pedirlo es en sí percibido como algo distinto a lo que un empleado japonés haría. Tradicionalmente, a los japoneses no les gusta pedir aumentos, ya que se distancian del sistema general. Creen que es inútil y sólo les hará verse más egoístas y avariciosos. También asumen que la compañía los compensará adecuadamente en el largo plazo sin necesidad de solicitarlo, y por lo tanto tienden a preferir estabilidad laboral a largo plazo por encima de compensaciones inmediatas.

Como un gerente de RRHH japonés comenta: “Podemos retener talento japonés sin dinero extra u opción de compra de acciones, pero sólo si les damos un mensaje cálido para que sientan que tienen un futuro prometedor, ¿cierto? Así que muchos japoneses tienden a ser pacientes con sus aumentos.” Y ya que hay poca mobilidad laboral entre compañías, los japoneses normalmente no piensan, “si cambio de trabajo, podría ganar más dinero.” En lugar de mirar afuera cómo les podría ir en otra parte, muchos japoneses tienden a concentrarse en construir una trayectoria profesional exitosa con el empleador actual.

Así que hay un gran contraste entre extranjeros que tienen el valor de pedir un aumento y los japoneses que raras veces lo hacen. Desde la perspectiva de los gerentes japoneses, también es un asunto difícil de tratar. Para muchos de ellos, los extranjeros que negocian su sueldo sienten que son jugadores de baseball profesional que siempre piden un mejor contrato. La reciente controversia sobre el anterior CEO de Nissan, Carlos Ghosn sólo ha ayudado a reforzar la idea de que los extranjeros son avariciosos al tratarse de compensaciones financieras. Pedir más dinero todavía es visto como algo poco usual.

Diferentes experiencias

Los gerentes japoneses típicamente carecen de experiencia al lidiar con peticiones de aumento de sueldo, y no se sienten cómodos discutiendo, así que pueden sorprenderse de que un empleado exija agresivamente justificando por qué deberían obtener más dinero.

Dependiendo de un caso a otro, existen diferentes grados de éxito. En algunos casos el contrato es fijo y no hay flexibilidad para cambiarlo, y no existe una estructura para designar aumentos anuales adicionales. En otros casos la única manera de obtener un aumento sería renunciar y conseguir trabajo en otra compañía.

Por otro lado, hay casos de éxito en los que empleados extranjeros han obtenido un aumento. La clave está en mantener la calma y proveer de hechos sin agobiarlos, así como esperar una cantidad razonable de tiempo (dos años o tal vez más) antes de abordar el tema. Un cambio en las responsabilidades laborales es un buen momento para hablar del tema. En el caso de empleados que trabajan en compaías más pequeñas, es más fácil negociar este tipo de aumentos.

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