Las elecciones le dan motivos a Abe para prolongar la pelea.

Las relaciones entre Corea del Sur y Japón se extienden a lo largo de décadas de disputas sin resolver que tienen raíz en el periodo colonial. La última polémica proviene de una serie de decisiones de la corte de Corea del Sur que ordenan la incautación de bienes corporativos japoneses como una forma de compensación a coreanos forzados a trabajar en fábricas y minas durante la era colonial. El incidente pasó de una disputa diplomática regional a una preocupación en materia de comercio internacional la semana pasada luego de que la administración de Abe redujera las exportaciones de materiales especializados que son de vital importancia para el sector tecnológico de Corea del Sur.

Las restricciones le dan a Japón un mecanismo para reducir la producción de productores de chips como Samsung Electronics Co. y SK Hynix, afectan negativamente a la economía coreana e interrumpen cadenas de suministro que dependen de sus chips de memoria y componentes. De prolongarse, varios analistas advierten sobre una guerra económica entre dos aliados claves de Estados Unidos en Asia, algo que se ha evitado desde que Japón se retiró de la península de Corea.

En un debate electoral de la semana pasada, Abe acusó al premier surcoreano de no cumplir sus promesas. Moon Jae-in fue elegido en el 2017 bajo la promesa de reconsiderar los movimientos de su predecesora para resolver disputas históricas con Japón, y advirtió a líderes de negocios en Seúl de una “batalla prolongada”.

El cabinete de Japón aprovó formalmente expulsar a Corea del Sur de la “lista blanca” de países que tienen trato preferencial en comercio, exacerbando aún más la relación bilateral. En respuesta, el presidente Moon Jae-in inmediatamente prometió tomar medidas correspondientes hacia lo que consideró una decisión “errática” y “egoísta” de parte de Japón. Se espera que las nuevas medidas en materia de exportación entren en vigor el 28 de agosto.

Respuesta de Corea del Sur

Oficiales surcoreanos revelaron que Seúl se está preparando para retar las medidas de Japón ante la Organización Mundia del Comercio, y revisará la posibilidad de interrumpir el intercambio de información militar, un elemento clave en la cooperación tripartita entre ambos países y Estados Unidos.

“El gobierno Japonés es responsable de empeorar la situación al ignorar al gobierno coreano y a los esfuerzos de la comunidad internacional para resolver este incidente por la vía diplomática,” dijo Moon en una reunión de emergencia del gabinete, de acuerdo a Yonhap News.

El Ministro de Finanzas de Corea del Sur, Hong Nam-ki dijo por separado que Seúl eliminará a Japón del estatus de “país confiable” en su lista blanca como respuesta.

Consecuencias para marcas japonesas en Corea del Sur

Shinzo Abe y Moon Jae-in

Sindicatos de comercio en Corea del Sur han tomado contramedidas en sus propias manos, haciendo un llamado en redes sociales de boicotear marcas japonesas importantes. El sentimiento anti-japonés ha crecido desde que el boicot comenzó el 5 de julio. Trabajadores en el servicio de entrega se rehusaron a hacer envíos de la marca de ropa Uniqlo, mientras que trabajadores en estaciones de gasolina se rehusaron a dar servicio a autos de marcas japonesas. Una encuesta pública llevada a cabo por el canal de radio japonés TBS reveló que el 62.8% de 504 encuestados están participando en el boicot.

En una muestra de patriotismo, 23 mil vendedores decidieron retirar productos japoneses como cerveza, condimentos, cosméticos y plumas de sus estantes, y publicaron anuncios informando a los consumidores de que dejarán de vender o comprar productos hechos en Japón. De acuerdo a medios de Corea del Sur, la venta de cerveza japonesa ha caído un 15.6% en E-mart, una cadena de supermercados surcoreana.

El turismo japonés también está sintiendo el golpe. Corea del Sur envía el segundo mayor número de turistas después de China. Las agencias de viajes que preparan paquetes vacacionales personalizados para clientes surcoreanos se han visto en la necesidad de descontinuar sus tours luego de la caída en demanda. Asiana Airlines, que opera un servicio diario entre Seúl y Chitose está considerando cancelar la ruta después de una caída del 30% en las reservaciones con respecto al mes de agosto del año pasado. Hoteles dentro del distrito de Jozankei en Sapporo, Hokkaido, un destino popular entre los turistas surcoreanos, reportó una serie de cancelaciones.