Un récord de 8.46 millones de casas japonesas están vacías. Conocidas como akiya (空き家), el número sigue aumentando conforme constructoras continúan haciendo casas en un país con una población que se encoge.

El número aumentó en 260 mil desde el último censo realizado cada cinco años por el gobierno. Esta cifra representa 13.6% de todos los hogares, de acuerdo a un reporte de Nikkei Asian.

Muchos de los inmuebles están destinados para su venta en el futuro, renta o vacaciones. Pero otros están abandonados, lo que significa un peligro en caso de incendio. La tasa de hogares vacíos más alta corresponde a la prefectura de Yamanashi al norte del Monte Fuji, un área popular para casas de vacaciones. Sin embargo, conforme más gente emigra de áreas rurales a zonas metropolitanas también ha aumentado en el campo.

En muchas ocasiones se encuentran pilas de dinero en efectivo al momento de destruir las casas. En el 2018 se encontró el equivalente a 200 mil dólares en un hogar. En total, el mismo año se encontraron alrededor de 5 millones de dólares en casas abandonadas.

Medidas para reducir el número de casas abandonadas

Después de que Japón pasara una legislación en el 2015 para contrarrestar el incremento de casas abandonadas, las municipalidades a lo largo del país instaron a los dueños a reparar o demoler 708 propiedades.

El problema es que los dueños son quienes tienen que asumir el costo de demolición. Por lo tanto, en muchos casos es difícil encontrarlos. “Los residentes del área nos piden hacer algo ya que las casas abandonadas son un peligro, pero es muy costoso y consume mucho tiempo,” dijo el director de la municipalidad de Hokkaido.

Muchas localidades han decidido dejar de quedarse cruzados de brazos, y han buscado formas creativas para resolver el problema. Una ciudad hizo un parque en un lote vacío después de destruir la casa. A cambio de permitir la entrada gratuita al parque, el propietario recibió una exención fiscal de 5 años en sus propiedades.

El sector privado también está en busca de oportunidades. Katitas, un broker en el sector, compra casas familiares, las mejora y las revende a un precio de 10 a 15 millones de yenes.

Algunas casas abandonadas han sido convertidas en cafés
Algunas casas abandonadas han sido convertidas en cafés

Muchas startups han encontrado un nicho de mercado en las casas abandonadas. Organizaciones sin fines de lucro han convertido estas propiedades en cafés o casas de huéspedes. Otras están disponibles para rentar en Airbnb o rentas a corto plazo.

En otros casos, las municipalidades han decidido ofrecer casas “gratis” a quien desee habitarlas, con la condición de que ellos las restauren y puedan comprobar que realmente están viviendo en la casa. Al término de un plazo, se les otorga la propiedad.

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