karesansui, jardín zen japonés

Los jardines secos japoneses, conocidos como jardines zen son una expresión física de las ideas sobre el vacío de la filosofía del budismo zen. Los jardines zen japoneses más antiguos fueron creados en recintos budistas como lugares de reflexión de las enseñanzas religiosas. Asociados con la quietud y la meditación, los karesansui (枯山水, el nombre original en japonés) fueron diseñados no tanto para modificarlos, sino para ser contemplados, como una pintura.

Los jardines zen originalmente se inspiraron de la poesía china y las pinturas con tinta del siglo IX y X, con características plasmadas de desolación, melancolía y minimalismo.

Origen de los jardines zen japoneses

El primer karesansui fue creado en el siglo XIV por el monje y jardinero Muso Soseki. El ejemplo más famoso está en Kyoto, en el Ryoan-ji, “el templo del dragón tranquilo”. Ryoan-ji fue designado patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1994. Seco y enigmático, el jardín que fue diseñado hace 500 años parece no tener tiempo y continúa atrayendo a miles de visitantes cada año.

jardines zen japoneses

Una docena de rocas, la arena esparcida y un poco de arcilla puede transmitir la grandeza del universo o ayudar a entrar en un estado contemplativo. El significado artístico del jardín zen es más que solamente los elementos juntos. No hay plantas ni flores, sólo un espacio abierto y piedras estratégicamente colocadas sobre arena blanca, con líneas curvas o rectas.

El propósito de estos paisajes secos es destilar la esencia de un paisaje auténtico, evocar la impresión de un paisaje en miniatura. Un buen jardín zen debe ser ambos, “imagen y poema”, es decir, no solamente una impresión de belleza, también un estado de ánimo del alma. Es el pensamiento profundo detrás del diseño, la colocación cuidadosa de cada uno de los elementos, y la atención al detalle en su ejecución lo que cuentan. Una vez que el jardín zen ha sido creado, se trata de dedicarle tiempo diariamente para su mantenimiento. Un karesansui promedio toma de tres a cinco horas para limpiar la arena, aplanar la superficie y trazar sus patrones.

ejemplo de un jardín zen japonés

Fuente

Rodrigo es Licenciado en Relaciones Internacionales por el ITESM, cuenta con Maestría en Negocios Internacionales por la Universidad de Suzhou. Se especializa en temas de Asia Oriental. Traductor e intérprete consecutivo de japonés, chino, inglés y español, cuenta con experiencia en la industria automotriz e inversión. Es fundador de Qualli, una empresa de traducción y consultoría comercial.