Gracias a una tendencia reciente por la preferencia de vestidos de novia occidentales en Japón, el kimono clásico está teniendo una transformación. Hoy en día, las prometidas escogen transformar el furisode (vestido de mangas holgadas) en vestidos de vanguardia que combinan la estética tradicional japonesa con una figura contemporánea. Watabe Wedding, una marca basada en Kyoto, ha ayudado a incursionar y popularizar esta tendencia con su linea de kimonos transformados en vestido de novia para renta.

Llamado Shoen, esta colección incluye vestidos strapless hechos con furisode auténticos. La línea Shoen incluye cinco vestidos distintivos: Tsurumomiji (garza y maples), fujiageha (glicina y mariposas), ranbu (danza de orquídeas), kanazuru (garza dorada) y botangiku (geranios y crisantemos).

kimono como vestido de novia, por Watabe Wedding

El tsurumomiji es es un vestido rojo con una línea en A, decorado con garzas voladoras e imágenes otoñales, incluyendo crisantemos y árboles de bambú y maple. El fujiageha es una cintura-imperio con bordados elegantes de mariposa cola de golondrina y flores de glicinas. En morado, el ranbu incluye una silueta en forma de trompeta e imágenes de orquídeas rosas, una flor que simboliza el amor. El kanazuru es un vestido radiante en rojo, decorado con garzas doradas y acentos de chifón negro. Por último, el botangiku es un vestido de color rosa pálido delicadamente decorado con una variedad de retoños, incluyendo geranios y crisantemos.

La tendencia de usar kimonos como vestido de novia marca un cambio en las preferencias de los japoneses. Muchas parejas que contraen matrimonio están menos interesadas en ceremonias tradicionales, que favorecen un evento en privado con un número selecto de invitados. Cada vez es más popular combinar elementos de la tradición con una boda estilo occidental, con un pasillo largo y una procesión en frente de la familia y los amigos. Por supuesto, esto incluye al vestido, un elemento importante en una boda occidental. Pero en lugar de un vestido blanco, las novias japonesas prefieren una alternativa única, que son los kimonos como vestido de novia.

kimono como vestido de novia

Transformar un furisode, un kimono de mangas largas, en un vestido de bodas es fácil. Primero se doblan las mangas hacia abajo y se atan con un listón decorativo a la espalda. La decoración de la superficie, que incluye patrones de flores, aves y otros elementos naturales, añade color al vestido de estilo occidental. Lo mejor de todo, sólo toma 10 minutos transformarlo, y no se altera nada del vestido. Una ventaja de esta transformación es que conserva su forma original, así que puede reutilizarse para otros eventos.