Religiones de Japón

La historia de la religión en Japón es un largo proceso de influencia mutua entre diversas tradiciones religiosas. A diferencia de Europa, en donde el cristianismo absorbió al resto de las tradiciones paganas, la religión indígena del Sintoísmo continúa siendo parte de la vida de los japoneses hoy en día.

Cuando se introdujo el Budismo a japón en el siglo VI, las creencias sintoístas y budistas comenzaron a interactuar. Ésta es la característica de la religión japonesa. El mayor ejemplo de esta mezcla es la teoría del honji suijaku, en la que los kami (espíritus) sintoístas se ven como reencarnaciones de deidades budistas que pueden ser piadosas, malvadas o juguetonas. El kitsune, por ejemplo, suele gastarle bromas o engañar al hombre.

Otras dos religiones que aparecieron después fueron el confucianismo y el taoísmo que juegan papeles importantes en la sociedad japonesa. Los preceptos confucianistas tuvieron una gran influencia en la filosofía ética y política durante la formación del Estado japonés. La tradición taoísta se manifiesta en el uso del calendario chino y las creencias populares como la adivinación.

El cristianismo fue introducido en el sur de Japón posteriormente con la llegada de los portugueses. Si bien hubo un momento de hostilidad frente al cristianismo durante los gobiernos de Toyotomi Hideyoshi y de Tokugawa Ieyasu, en las que hubo una expulsión de cristianos, esta fue posteriormente reintroducida en el siglo XIX. Hoy en día es una religión activa en Japón.

Publicidad

Deja tu comentario!