Poster contra el chikan

A inicios de este año, un grupo de hombres abordaron el vagón exclusivo para mujeres en la línea del metro de Chiyoda como forma de protesta, diciendo que excluir a los hombres era una forma de discriminación.

Las protestas no son inusuaes, pero los medios casi no las cubren. En este caso, las mujeres que ya estaban en el vagón protestaron en voz alta, pero los hombres se rehusaron a dejar el vagón después de llegar a la estación de Kokkai-gijidomae, obligando al personal de la estación a intervenir. Uno de los protestantes incluso presionó el botón de paro de emergencia, retrasando el metro 15 minutos.

En ese momento fue cuando el evento se volvió noticia, y surgió un personaje llamado “Dr. Sabetsu” (“Dr. Discriminación”) que trató de hablar públicamente en la estación de Shibuya frente a la prensa. Este es el tipo de publicidad que el movimiento estaba buscando todo este tiempo. Dr. Sabetsu dijo que discriminación es discriminación, sin importar la razón, y que los hombres tenían todo el derecho de tomar el vagón de metro que les diera la gana.

La razón detrás de los vagones exclusivos para mujeres es el chikan,

Pese a que siempre han habido manifestaciones contra los vagones exclusivos de mujeres desde que fueron introducidos, en los últimos años se han vuelto más visibles debido al auge de las redes sociales, que permiten mayor coordinación entre los manifestantes.

Es importante recordar que a los hombres no se les prohíbe legalmente entrar a los vagones. Simplemente se les pide que no lo hagan durante hora pico. Los trenes cuentan con la buena fe de los pasajeros, así que los manifestantes saben que pueden simplemente entrar sin que nadie se los impida. Las mujeres en el vagón pueden protestar, pero están más preocupadas por llegar al trabajo a tiempo. Aunque estos grupos han denunciado a las líneas de tren por discriminación, no han ganado ningun caso – aún.

Origen de la palabra chikan

Chikan: Acoso en el transporte público

El problema del chikan no apareció en los encabezados sino hasta 1988, cuando una mujer en la línea de Midosuji en Osaka vio a un hombre manoseando a una mujer y le dijo que parara. Furioso, el hombre intensificó su ataque, y luego él y otro acompañante sacaron a la mujer del tren, la llevaron a un sitio en construcción y la violaron. Nadie los detuvo. Fukasawa era una estudiante en ese entonces y escribió una nota del incidente. Dice que lo que la gente aprendió de este incidente es que es mejor no alzar la voz.

A lo largo de los años los medios se han enfocado en el problema de chikan más frecuentemente cuando una mujer hace una acusación falsa. Esta situación es reproducida en la película de Masayuki Suo, “No lo hice yo”. En mayo, los medios cubrieron la historia de un hombre que, tratando de escapar después de ser acusado de chikan, fue atropellado por un tren que iba pasando.

Hasta mediados de los noventas, los trenes incluso se resistieron a utilizar el término chikan, prefiriendo palabras más moderadas como shoboryokumeiwaku (

De acuerdo a Fukusawa, menos del 10% de las víctimas de chikan

Fukusawa dice que los vagones exclusivos para mujeres no fueron introducidos para discriminar a los hombres en general, pero en práctica lo hacen. Sin embargo, dada la naturaleza y prevalencia del problema, no parece haber una mejor solución. La línea de Saikyo de JR, que produce más reportes de chikan

Akiyoshi Saito, quien dirige un programa de salud mental, dice que algunos hombres sienten un impulso de manosear a las mujeres. En una entrevista con Asahi Shimbun explicó que su meta principal es prevenir la reincidencia entre hombres que han cometido chikan. A pesar del estereotipo, la mayoría de estos hombres son graduados de universidades con buenos trabajos y familias, y sus objetivos preferidos son lo que ellos describen como mujeres no pretenciosas. En palabras de Akiyoshi, el acoso es un juego de poder. Tiene que ver menos con sexo que con desahogarse y salirse con la suya.

Si ese es el caso, la mejor solución sería reducir la congestión de pasajeros, ya que estos hombres cuentan con el velo de las multitudes. El acoso en el tren no es exclusivo de Japón. Ocurre en todo el mundo. Si parece más prevalente en Japón es por los largos y apretados viajes que hace la gente al trabajo, que hacen más fácil que estos hombres se salgan con la suya tocando a las mujeres a escondidas.

Por este fenómeno, Asahi Shimbun dice que chikan se está volviendo la palabra preferida para explicar este fenómeno internacionalmente.

Chikan: Acoso en el transporte público

¿Es posible eliminar el acoso en el tren? Kazue Muta, especialista en teoría de género, no lo cree, pero la situación no se ha estudiado adecuadamente el problema porque el chikan

La sociedad piensa que es peor que los hombres sean falsamente acusados de manosear a las mujeres, sin importar qué tan poco ocurra, que las mujeres sean acosadas diariamente.

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