Tadashi Yanai busca aumentar el porcentaje de mujeres ejecutivas en la compañía.

El millonario y fundador de la compañía de ropa Tadashi Yanai, dijo que preferiría ser sucedido por una mujer, ya que sería mejor para la marca de ropa más exitosa de Asia.

“El trabajo es más adecuado para una mujer”, dice Yanai, jefe ejecutivo detrás del gigante de ropa Uniqlo. “Son perseverantes, orientadas a los detalles y tienen un sentido de estética”.

Conforme Yanai envejece, se le ha preguntado en diferentes ocasiones sobre la sucesión de su compañía, que fue se construyó con base en la sastrería de su padre y se ha convertido en una marca mundial. Una candidata potencial es Maki Akaida, quien fue designada este año para administrar las operaciones de Uniqlo en Japón, la unidad más productiva de la compañía. Yanai dijo que le gustaría aumentar la proporción de mujeres ejecutivas a más de la mitad del total. El comercio minorista rápido tiene a seis mujeres en dichos puestos, después de romper un récord de participación del 30% el año apsado.

Japón se ha enfrentado al escrutinio debido a la falta de diversidad de género en puestos de alta gerencia: Las mujeres ocupan tan sólo el 4.1% de los puestos ejecutivos en compañías públicas del país. La diferencia es abismal al compararse con Estados Unidos, en donde ocupan hasta una cuarta parte.

“Está entre las posibilidades,” dijo Yanai cuando se le preguntó sobre la posibilidad de que Akaida sea la sucesora. La ejecutiva se unió a la compañía en el 2001 y desde entonces ha administrado las tiendas de Uniqlo en China y Japón, y ha trabajado en las divisiones de ventas y recursos humanos.

Expansión al extranjero

Maki Akaida Uniqlo

Cualquier sucesor de Yanai heredará una de las marcas mundiales más reconocidas de Japón. Los ingresos han aumentado de manera consistente, rebasando los 2 billones de yenes (18.9 mil millones de dólares) en el 2018, principalmente a través de sus nuevas tiendas en mercados extranjeros en China y Estados Unidos.

El primer ministro Shinzo Abe busca promover a las mujeres en el campo laboral en medio de una escasez de mano de obra provocada por la decreciente población de Japón. Con un menor número de nacimientos, la población se reducirá en un tercio para el 2060, año en el que más del 40% de la población tendrá más de 65 años, de acuerdo al Instituto Nacional de Investigación de Población y Seguridad Social.

“Estamos en el negocio de vender ropa, no es bueno que seamos ancianos,” dijo Yanai.

Los inversionistas buscan diversidad de género en puestos gerenciales al momento de evaluar sus carteras de inversiones. Esto es especialmente cierto para compañías de consumo en las que puede ser importante tener ejecutivos que sean similares a los consumidores y que puedan simpatizar con ellos, dice Kathlyn Collins, analista en Matthews Asia, un fondo con base en San Francisco que maneja 30 mil millones de dólares.

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