En esta compañía, todo tiene un precio, lo que ayuda a los empleados a concentrarse en el resultado final.

Hiroyuki Suzuki no podría ser más feliz que su compañía le cobre a él y a todos los demás empleados casi 100 dólares por hora para la sala de juntas. “La gente se ahorra reuniones innecesarias,” dice Suzuki, de 37 años, quien trabaja en Disco Corp., una compañía que produce equipos con chips. Al igual que otros 5 mil empleados de la empresa, Suzuki forma parte de un experimento radical en administración de negocios.

En Disco, todo tiene un precio, desde los escritorios de oficina y computadoras hasta el espacio para poner tu paraguas. Los equipos se facturan unos a otros, mientras que los individuos operan como startups de una persona, con subastas diarias para tareas de oficina y batallas para generar las mejores ideas en el “Coliseo”. Los pagos se hacen con una divisa virtual llamada “Will” (voluntad en inglés), cuyo balance se paga en yenes al final de cada trimestre. “Hemos creado una zona de libre comercio, tal y como la que existe fuera de la compañía”, dice Toshio Naito, quien diseñó el programa y que continúa su trabajo de implementación desde el 2011. “El trabajo debe tratarse de libertad, no de órdenes.”

Esta aproximación ha rendido cuentas. El margen de operaciones de Disco aumentó un 26% de 16% desde que el experimento fue implementado hace 8 años, y sus ganancias son la envidia en su industria. El precio de sus acciones casi se ha cuadruplicado a casi 16 mil yenes (148 dólares). Con ello, la compañía tiene un valor de mercado de 5 mil millones de dólares. Gracias a los bonos, el pago a los empleados es más que el doble de la media nacional (4.7 millones de yenes), y en el 2017 Disco fue la primera empresa en ganar un nuevo premio del gobierno por crear un ambiente de trabajo ideal.

A pesar de su éxito comprobado y decenas de sesiones de preguntas y entrenamiento con otras compañías, ninguna ha adoptado la idea tan profundamente. Algunos ingenieros han renunciado, quejándose de que este método les impide concentrarse puramente en investigación. Otros han sido ahuyentado por la incesable presión de tener un buen rendimiento para obtener un bono. Y los grandes cheques no son garantía, lo que significa un ambiente laboral de presión constante sin muchos beneficios. Esta aproximación despiadada que se concentra en ganancias trimestrales puede motivar al pensamiento a corto plazo, señala Takashi Shimizu, profesor de la Universidad de Waseda en Tokyo, quien estudia sistemas contables y administrativos. “La alta gerencia no debe quedar atrapada en un ciclo cortoplacista”, añade. También representa retos culturales. Tomó casi 5 años para que el personal japonés se adaptara, y los trabajadores en Estados Unidos y en China no han adoptado por completo este método, señala Naito.

Toshio Naito
Toshio Naito, quien diseñó el sistema y la moneda Will

Pero aquellos que se adaptan enfatizan la libertad de dale forma a su propio día y el valor que se le da al esfuerzo y tiempo particulares. Dicen que la aproximación cruel de un libre mercado se diluye en un ambiente en el que la gente trabaja hombro con hombro. “Se vuelve como un instinto”, dice Naoki Sakamoto, un empleado en la fábrica de Disco en Hiroshima. “Tienes más interés y confianza si puedes medir todo.”

Disco fue fundada en 1937 con el nombre de Dai-Ichi Seitosho Co., y al inicio proveía de herramientas de corte para el ejército japonés antes de la Segunda Guerra Mundial. Desde entonces, sus serruchos y cuchillas de diamante han sido utilizados para cortar de todo, incluso las rocas lunares que fueron traídas por el Apollo 11. Hoy en día, es el mayor productor de equipo que corta y tritura lingotes de silicio y los procesa para producir chips electrónicos. Como muchas manufactureras, Disco pasó décadas buscando una forma de impulsar la eficiencia, y al final decidió adoptar la Administración Amiba, una aproximación basada en Kyocera Corp. que se centra en operar con miles de equipos internos como si fueran compañías individuales (amibas). Disco, bajo la batuta de Naito, extendió esa autonomía a empleados individuales y la llamó “voluntad personal”, de donde proviene el nombre de la divisa virtual.

Naito quería un sistema como en Final Fantasy o Dragon Quest que hiciera el trabajo divertido, y que a la vez fortaleciera a la compañía.

En el corazón del programa hay un sistema de compensaciones que mide meticulosamente cuánto contribuye cada persona y cada equipo para las ganancias. Los trabajadores obtienen un sueldo base, que pueden aumentar al obtener “Will” por completar las tareas. Los bonos trimestrales pueden equiparar al pago anual para los empleados con mayor rendimiento, de acuerdo a Naito. “Es suficiente como para comprar un auto traído del extranjero cada año. Le llamamos, el ‘Will Dream'”.

Para ganar la divisa digital, se comienza con el trabajo a nivel de equipo, donde los jefes asignan una porción del presupuesto de “voluntad” para cada tarea que el grupo debe completar. Los miembros del equipo utilizan una aplicación para participar en la subasta de estas tareas. Las tareas que no atraen subastadores suelen ser innecesarias. Y los gerentes que han utilizado mal, o han abusado del sistema son eventualmente abandonados por sus empleados, quienes tienen la libertad de cambiar de equipo.

Los grupos se pagan entre sí para completar las tareas. Los equipos de venta le pagan a los trabajadores de fábrica para producir bienes, y ellos a la vez le pagan a los ingenieros para diseñar productos. Una vez que se hace la venta, se genera cierta cantidad de “voluntad” que cae en cascada a lo largo de la cadena de suministro, incluyendo recursos humanos y IT. “Por ejemplo, el día de hoy pagué por usar esta sala de juntas, y también pagué para que Naito dispusiera de su tiempo para venir a hablar con nosotros,” dice Sumio Masuchi, jefe del departamento de prensa. “Pero después de esta junta, también he ganado ‘voluntad’, porque he creado publicidad para la empresa.”

app Will Disco Corp
Por medio de una app, los empleados de Disco Corp se pueden pagar en “voluntades”, la divisa virtual de la compañía.

También hay un sistema de penalizaciones por comportamiento ineficiente, que incluye apilar inventorio innecesario o trabajar horas extras. Desde que fue implementado este sistema en el 2015, las horas extra han disminuido un 9%, en línea con la meta del gobierno de mejorar el balance entre trabajo y tiempo libre. “Las fuerzas de la economía hacen todo lo que los gerentes solían hacer,” dice Naito. Los empleados pueden ganar “voluntad” extra ayudándose mutuamente: Un padre que quiere ver el partido de su hijo puede pagarle a un compañero de trabajo en moneda para que termine un reporte. Un ingeniero de software puede ganar dinero extra si orfrece sus habilidades de programación a otro equipo. Las tareas típicas consisten en crear un macros de excel o hacer un trabajo de traducción.

Además, hay competencias diarias en el Coliseo, un auditorio de 200 asientos en los cuarteles generales. Ahí, los empleados y ejecutivos apuestan sobre ideas que han sido implementadas por los equipos para aumentar las ganancias. Cualquier empleado puede hacer una presentación. Las 1,400 propuestas del año pasado incluian de todo, desde técnicas para aumentar la velocidad de producción hasta mejores formas de organizar los botes de basura. Los presentadores se enfrentan, haciendo presentaciones de un minuto. Los empleados utilizan la app para apostar con “voluntades”, con un límite superior de 200,000 voluntades (casi 1,800 dólares) por batalla. El lado que atraiga más votos gana el dinero de los derrotados. El equipo perdedor tiene que revisar su idea y regresar al Coliseo, utilizando la retroalimentación del CEO Kazuma Sekiya, quien observa las batallas y aporta ideas. Casi una docena de batallas se llevan a cabo diariamente, y las más populares pueden atraer cientos de miles de dólares.

Naito, quien estudió derecho, e hizo prácticas como contador en su primer trabajo en una productora de leche, más tarde se interesó en administración organizacional. En Disco trabajó para mejorar la productividad hasta que Sekiya le aconsejó inspirarse en los videojuegos: “Quería un sistema como en Final Fantasy o Dragon Quest que hiciera el trabajo más divertido, y que a la vez fortaleciera a la compañía.” El elemento más importante que Naito tomó del mundo de los videojuegos fue el concepto de una puntuación para todo, de la misma forma en la que los videojuegos compensan una puntuación alta.

El experimento más reciente de la compañía es una plataforma de crowdfunding en el que cualquiera puede presentar sus ideas de negocio. Los colegas que respalden un proyecto exitoso pueden generar ganancias en un día. Es una forma rápida de probar conceptos, ya que las iniciativas que atraen financiamiento son un buen indicador de ideas prometedoras, de acuerdo a Naito. O a veces es una cuestión de orgullo: Un proyecto que atrajo financiamiento se trataba de comprar espacio publicitario en un estadio profesional de baseball en Hiroshima, hogar de la fábrica principal de Disco, con fines publicitarios. Casi 400 empleados reunieron 140 mil dólares con dinero de sus propios bonos, o 350 dólares cada uno, para tener el privilegio de ver el logo de su empresa después del trabajo, aunque el impacto en el resultado de la compañía es cuestionable.

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