Sento, balnearios públicos en Japón

Sento

Japón es un país que abriga una gran cantidad de balnearios para pasar el rato, desde aguas termales hasta balnearios temáticos. Entre estos están los sentofáciles de acceder y con grandes bañeras. Desde los meses húmedos de verano hasta los fríos días de invierno, los sento con sus diseños arquitectónicos únicos se han vuelto populares como lugares públicos y son una experiencia única de la vida diaria de Japón que llega hasta nuestros días.

Noren

En la entrada del balneario se puede ver un noren, una cortina con la inscripción “agua caliente”. Una vez que se pasa al interior, los clientes se quitan el calzado y pagan la entrada en el mostrador, conocido como bandai. Muchas instalaciones hoy en día han decidido renovar sus entradas con mostradores más llamativos, pero otros aprecian la tradición. El costo de entrada varía, pero para los adultos van de los 300 a los 450 yenes.

casilleros

La ropa se guarda en casilleros y después se dispone al baño. En el interior se encontrará un piso de azulejo, un techo alto que permite la circulación frecuente de aire y bañeras de gran tamaño con agua caliente. Un consejo: no se introduzcan directamente a la bañera. De acuerdo a la etiqueta, los clientes deben primero lavar su cuerpo afuera de la bañera. En segundo lugar, no se permite introducirse a la bañera con la toalla, por lo que muchos clientes optan por ponérsela en la cabeza.

pintura de un sento

El origen de los sento data del siglo XII. En esa época eran comunes los baños de vapor. Los balnearios públicos de agua caliente surgieron después en el periodo Edo (1603-1867). En ese entonces, la ciudad de Edo (hoy Tokyo) recibía brizas con arena y polvo. Entonces estos baños eran una manera de que las personas se limpiaran cada día.

A lo largo de su existencia, dentro de los balnearios públicos se han llevado a cabo  juegos de shogi (ajedrez japonés) en los vestidores o en el jardín. Los balnearios públicos han ofrecido un espacio para que la gente se relaje y disfrute el momento.

Al visitar un sento probablemente veas una pared con una pintura del Monte Fuji. De hecho, la costumbre es tan fuerte que estas pinturas son sinónimo de sento. En el pasado, las paredes de los balnearios ponían publicidad. Pintores hábiles utilizaban solamente cuatro colores para crear sus cuadros. Hoy en día existen todavía dos personas en Tokyo que se dedican a este oficio.

miya tsukuri

El estilo arquitectónico típico del sento es el miya-tsukuri, o techos de tejas comunes en los santuarios japoneses. En años recientes, muchos sento han sido reconstruidos con diseños más modernos. Sin embargo, en Tokyo todavía se pueden ver algunas construcciones que conservan el estilo tradicional.

recepción

Hoy en día, debido a la infraestructura urbana que permite que haya bañeras en cada hogar, el número de clientes ha disminuido. En 1960 se estimaba que en Tokyo había 20 mil personas que frecuentaban los sento. Hoy en día el número ha disminuido a 5 mil. Sin embargo, su popularidad se ha renovado gracias a las maratones, ya que un buen lugar para ir en grupo después de correr es un balneario público.

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