Japoneses con doble nacionalidad se encuentran en una laguna legal

La Ley de Nacionalidad de Japón le pide a los jóvenes adultos con múltiples ciudadanías escoger un país, pero parece que no todos lo hacen. Muchos escogen vivir en la zona gris. Igualmente a muchos japoneses que buscan vivir en el extranjero se les pide renunciar a su pasaporte japonés. ¿Por cuánto tiempo puede el gobierno mirar a otro lado?

Respuestas elusivas a un problema grande

Renunciar a la ciudadanía puede sonar un como una forma extraña de conectarte con tu país, pero Hana Dethlefsen estaba obligada a tomar esa decisión al quedar atrapada en la complicada red de la Ley de Nacionalidad de Japón.

“Tenía que renunciar a mi nacionalidad japonesa para calificar para el programa de JET que hice a los 21 años. A mi entender, podía renunciar a la edad de 22 de todos modos, así que hacerlo un año antes no haría ninguna diferencia,” dice Dethlefsen. JET es un programa del gobierno que invita a graduados no japoneses a trabajar como maestros de inglés en escuelas locales.

“Pero luego de discutir con otros amigos mitad japoneses entendí que tenemos una comprensión diferente de lo que es aceptable,” dice Dethlefsen, que ahora tiene ciudadanía canadiense y alemana.

La confusión sobre la legalidad de la doble nacionalidad se origina en la opacidad de la ley y las dificultades de aplicarla, lo que hace que algunos renuncien a sus nacionalidades mientras otros viven con el temor de que un día sean obligados a escoger entre su ciudadanía, su identidad, y sus lazos familiares.

La ley de nacionalidad oficialmente obliga a aquellos que tienen múltiples ciudadanías por nacimiento a escoger una a la edad de 22. Pero de hecho, probablemente cientos de miles de personas han mantenido múltiples nacionalidades y a la fecha el gobierno no ha tomado acciones políticas para contrarrestarlo.

En respuesta a preguntas sobre el número de personas con nacionalidad múltiple, el ministerio de justicia confirmó que hay alrededor de 890 mil personas que tuvieron o actualmente tienen doble nacionalidad. Esta cifra esta basada en registros familiares oficiales de ayuntamientos locales entre 1985 y 2016, e incluye a gente que ha declarado su renuncia a la ciudadanía japonesa, así como gente que se asume que actualmente tienen nacionalidad múltiple por nacimiento.

De acuerdo a un censo llevado a cabo por The Japan Times de 1,499 personas con doble nacionalidad, 76.8% la mantiene, mientras que el 23.2% decidió renunciar a una. La misma encuesta revela que el 39.5% de los poseedores de múltiples pasaportes “siempre” cambia de pasaporte de aceurdo al país al que entran, mientras que el 37.3% “a veces” lo hace.

Con la postura oficial del gobierno cada vez más divorciada de una sociedad globalizada con un mayor número de personas con doble nacionalidad, muchos dependen de información información de boca a boca en un tema importante que podría cambiar la vida.

“Hemos recibido diferente informaicón sobre lo que es y no es aceptable, así que algunos teníamos doble nacionalidad y algunos habíamos renunciado a nuestra ciudadanía japonesa al llegar a la edad adulta,” dice Dethlefsen.

May (pseudónimo) tiene la ciudadanía japonesa y australiana. May dice que años atrás, cuando no estaba segura de qué hacer con su doble nacionalidad, frecuentemente depednía de foros de internet y redes sociales como Mixi para conectarse con otras personas en situaciones similares.

“Hablábamos sobre lo que haríamos con nuestra doble ciudadanía, tratábamos de darnos consejos anecdóticos. Es igual que ahora. Estos temas surgen todo el tiempo y nadie sabe la respuesta,” dice May.

“Cuando renové mi pasaporte recientemente, hace dos años, entré en crisis porque tenía que llenar un formulario con una nueva sección donde se me preguntaba si tenía doble nacionalidad. Me preocupaba que tuviera que renunciar a una de mis ciudadanías.”

Como May, muchas personas con nacionalidad doble se sorprenden al ver que los formularios de renovación de pasaporte incluyen una sección sobre nacionalidad doble. Es para confirmar si el aplicante es un ciudadano naturalizado de otro país, y por ley significa que automáticamente se les quitaría el pasaporte japonés, de acuerdo a un oficial del Ministerio de Asuntos Exteriores.

Pero tener múltiples pasaportes no significa que el ministerio no expida pasaportes japoneses, añadió el oficial, ya que el Ministerio de Asuntos Exteriores no lleva registro de ciudadanos con múltiples nacionalidades.

Aunque la ley turbia ha dejado a aquellos con nacionalidad múltiple en un estado de ansiedad por su estatus y ha llevado a muchos otros a tomar medidas para esconderlo, muchos japoneses con doble nacionalidad hablaron de sus experiencias que sugieren que el gobierno ha decidido mirar a otro lado cuando se trata de aplicar la ley.

“Recuerdo que alguna vez por distracción entregué el pasaporte equivocado, mi pasaporte estadounidense en lugar de mi pasaporte japonés, en la ventanilla para pasaportes japoneses,” dice Chris (pseudónimo). “Tuve un momento de pánico, pero el agente de inmigración sólo me dijo: ‘no, el otro pasaporte’. Le entregué mi pasaporte japonés, lo estampó, y me dejó ir… Pareciera que había pasado por esta situación varias veces, y no hubo ningún problema,” dice.

Y sin embargo, existen algunos casos donde gente con múltiple nacionalidad han sentido presión de oficiales del gobierno local para escoger entre una de sus nacionalidades.

Tal fue el caso de James. Durante su visita a la oficina del gobierno local se le notificó que, para su sorpresa, también tenía la nacionalidad japonesa. Ya que James se había registrado como residente extranjero en la misma oficina, era obvio para los oficiales que tenía múltiples nacionalidades.

Cuando decidió registrarse como ciudadano japonés, los oficiales locales estaban alarmados por su decisión. “Como ya estaba registrado como extranjero, causó mucha confusión en la oficina… un empleado me dijo que necesitaba entregar mi pasaporte y firmar un documento diciendo que renunciaba a mi nacionalidad estadounidense. Dije que no me sentía seguro de hacerlo, y que lo consultaría con un abogado que estuviera familiarizado en este tema. El oficial dijo que yo no estaba dispuesto a hacer cosas que no fueran convenientes. Fue una experiencia desagradable.”

Un elemento detrás de la confusión sobre la ley es que no especifica las penalizaciones contra gente con doble nacionalidad que no se inclinan por una. En su lugar, sólo dice que el Ministerio de Justicia se reserva el derecho de “advertirles” que deben escoger una nacionalidad. Si la persona con doble nacionalidad hace caso omiso a un mes de recibir la advertencia, la nacionalidad japonesa es retirada automáticamente.

Sin embargo, esta cláusula emitida en 1985 después de la enmienda a la Ley de Nacionalidad nunca se ha aplicado, en parte porque rastrear a los ciudadanos con múltiples nacionalidades y alentarlos a tomar una decisión sería una pesadilla burocrática.

Taro Kono, del Ministerio de Asuntos Exteriores, defendía la doble nacionalidad.
Taro Kono, del Ministerio de Asuntos Exteriores, defendía la doble nacionalidad.

“De hecho no estamos seguros de quiénes tienen múltiples nacionalidades,” dijo Kei Kurayoshi, el oficial en cargo de temas de nacionalidad, en una sesión del parlamento en el 2008. “Debido a la incertidumbre, mandar recordatorios a aquellos que por casualidad sabemos que tienen múltiples nacionalidades sería una práctica cuestionable,” dijo Kurayoshi. “Existen muchas opiniones al respecto, pero no hemos mandado ningún recordatorio por dichas razones.”

Esto no quiere decir que la ley sea completamente ineficiente, ya que en teoría la ciudadanía japonesa podría ser revocada si una persona con doble nacionalidad no toma la decisión. Su misma existencia sirve como amenaza, dice Yasuhiro Okuda, profesor de derecho en la Universidad de Chuo, quien se especializa en la Ley de Nacionalidad.

Incluso aunque sólo esté en papel y no en la prácrica, la postura oficial de de que uno sólo puede tener una ciudadanía manda un mensaje potente a la gente con múltiples nacionalidades.

“Tengo una conexión fuerte con mi herencia japonesa, pero no me siento bienvenida en Japón. Tener que escoger mi nacionalidad a los 22 fue la primera instancia de que no era ‘lo suficientemente japonesa’,” dice Dethlefsen.

Este mismo sentimiento es compartido por Chris.

“Si me obligaran a decidir qué ciudadanía retener y qué ciudadanía abandonar, lo vería desde el punto de vista de qué cultura y qué país tendría que dejar,” dijo. “Creo que es una decisión que involucra sentimientos.”

Michiko nació de una madre japonesa y un padre alemán, pero nunca vivió en Japón, y sólo recibió su pasaporte japonés a la edad de 22 en una visita al país. No conocía las intrincaciones de tener nacionalidad doble en Japón, pero supo que algo no andaba bien cuando su madre la llevó al ayuntamiento local para conseguir su primer pasaporte japonés.

“Cuando obtuvimos el pasaporte en el ayuntamiento local, no sentí que fuera legal,” dijo Michiko. “Sentí extraño. Nunca había investigado o nada, pero tenía l impresión de que era ilegal tener un segundo pasaporte.”

Este clima de miedo crea un ciclo vicioso de negatividad, de acuerdo a Teru Sasaki, profesor de sociología de la Universidad Pública de Aomori.

“Para algunos, la nacionalidad es emblema de identidad japonesa. La misma noción de doble nacional lo pone en entredicho y crea un miedo en aquellos que no están familiarizados con el concepto,” dice Sasaki.

Indistintamente de si la doble nacional está aprobada o no, “la idea de una sola nacionalidad también está vinculada y reforcada en el pensamiento de Japón en la posguerra de una nación-Estado pura y homogénea,” dijo Atsushi Kondo, de la Universidad de Meijo en Nagoya. “La redacción de la ley actual muestra una fuerte esperanza en mantener ese ideal.”

“Para algunos, la nacionalidad es emblema de identidad japonesa. La misma noción de doble nacional lo pone en entredicho y crea un miedo en aquellos que no están familiarizados con el concepto.”

La líder del Partido Democrático Renho es cuestionada por su doble nacionalidad
La líder del Partido Democrático Renho es satirizada por su supuesta doble nacionalidad

Sasaki notó que este clima de miedo era especialmente prominente durante el último año cuando los medios cubrieron el caso de Renho, quien en ese entonces era líder del Partido Democrático, y tenía ciudadanía japonesa y taiwanesa.

“La reacción reciente de si Renho tenía o no doble nacionalidad creó una atmósfera de miedo,” dijo.

A la vez que varios ciudadanos se consumen en esta nube de incertidumbre, cualquier esperanza de avanzar el tema durante el gobierno del Partido Democrático Liberal se ha perdido tras el furor que causó el incidente de Renho. Además de los intricados sentimientos sobre su identidad, esta falta de inercia política ha contribuido a exacerbar el tema.

“La cuestión de nacionalidad es un tema muy significativo para los nacionalistas, así como para algunos políticos,” dice Kondo, quien expresó excepticismo de que cualquier cambio en la Ley de Nacionalidad ocurra próximamente.

Agregó que el caso de Renho es un ejemplo de renuencia al cambio en el escenario político, diciendo que “algunos políticos han hecho un gran escándalo sobre la posibilidad de que ella tenía doble nacionalidad, a pesar de que ninguno de los hechos se había confirmado.”

Incluso algunos políticos que estaban en favor de cambiar la ley se abstubieron de comentar sobre el tema.

El Ministro de Asuntos Exteriores Taro Kono, alguna vez defensor del cambio de la ley y que incluso publicó una propuesta que permitía la doble ciudadanía bajo ciertas condiciones, ha tomado una postura más suave.

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