La solicitud de la alcaldesa para dar un discurso dentro del dohyo (ring de Sumo) fue negada el viernes pasado en medio de un escándalo que ocurrió en la semana que llamó la atención de los medios por reglas sexistas dentro del deporte.

La alcaldesa de Takarazuka, Tomoko Nakagawa le solicitó al organizador de la exhibición de Sumo de la prefectura de Hyogo que le dejaran dar un discurso en el ring. La solicitud fue negada después de consultar con la Asociación de Sumo de Japón, de acuerdo a la oficina municipal y al comité organizador local.

El comité organizador citó la larga tradición en la que se prohíbe la entrada de mujeres al ring “sagrado”, que en muchas ocasiones ha sido considerado discriminación de género. Los críticos dicen que la tradición está basada en creencias sintoístas y budistas en que las mujeres son “impuras” por la menstruación.

La solicitud de Nakagawa exacerba más el debate sobre la tradición del deporte nacional japonés. La petición de la alcaldesa se debe a un incidente que ocurrió durante la semana en la prefectura de Kyoto. El alcalde de Maizuru, Ryozo Tatami daba un discurso sobre el ring, cuando de repente colapsó debido a una hemorragia cerebral. Varias mujeres, incluyendo enfermeras, se apresuraron al ring para dar primeros auxilios. El referee prohibió la entrada al ring citando las tradiciones. El incidente de Maizuru se ha vuelto controversial y ha abierto el debate sobre discriminación de género en el mundo del sumo.

“Es muy frustrante que no puedo dar un discurso en el dohyo aunque sea alcaldesa. Es porque soy mujer,” dijo Nakagawa en el discurso que se llevó a cabo fuera del ring. “Es importante tener el valor para cambiar lo que se debe cambiar, y al mismo tiempo mantener las tradiciones.”

 

El deporte nacional de Japón ha sido objeto de controversia también por el duro entrenamiento por el que pasan los atletas. Recientemente el luchador de sumo de Mongolia Harumafuji fue expulsado de la asociación después de una pelea en un bar con otro atleta. En el 2007 falleció el aprendiz de sumo Tokitaizan a los 17 años después de una golpiza de su entrenador y otros aprendices.