Stasia Matsumoto puede predecir cómo reaccionarán los clientes cuando se vean vestidos de los piez a la cabeza en un kimono tradicional, incluso antes de que tengan la oportunidad de verse en el espejo.

Es una reacción que la estilista y fotógrafa entrenada y basada en Tokyo ha atestiguado tantas veces desde que se dedicó a trabajar de lleno en su compañía, InKimono. Pero le gusta ver las expresiones de admiración y alegría que pasan por los rostros de sus clientes una y otra vez. Dice que es la parte favorita de su trabajo.

“Siempre dicen ‘oh, me hace ver muy bonita, me siento bonita vistiendo esto, me siento muy elegante, me siento muy guapa'” dice Matsumoto.

Conforme viste a sus clientes, envolviéndolas en capas de seda y otras telas, Matsumoto les explica cómo cada doblez, faja y listón del kimono está hecha deliberadamente con un significado. Explica cada detalle: el estilo del kimono, la era en la que las piezas se originaron y su selección de tela.

La estilista nacida en polonia y con certificación como maestra de kimono en ciernes está familiarizada con las reglas y tradiciones del uso del kimono, incluso los pequeños tips de etiqueta social sobre cómo debe sentarse y comportarse la portadora. Por ejemplo, no deben dejar que las mangas se deslicen más abajo de la muñeca para no revelar la piel del brazo.

Cuando las clientes se visten con su colección de kimonos tradicionales y vintage, llevan más que el peso de capas y capas de tela, también llevan a cuestas la responsabilidad de vestir las prendas impregnadas de una historia rica que se origina en el periodo Heian (794-1185).

“Me gustaría que la gente entendiera todo lo que lleva el kimono consigo, cuánto estudio involucra, cuánto trabajo hay que dedicarle, cuánta paciencia, cuánto trabajo a mano, cuánta dedicación y pasión,” dice.

La palabra “kimono” apareció en los titulares la semana pasada después de que Kim Kardashian West anunciara el lanzamiento de su nueva ropa de marca, Kimono. Es la última exploración emprendedora de la celebridad y empresaria estadounidense. Su decisión fue rechazada por el público y los usuarios de redes sociales de Japón y el mundo (incluyendo una carta del alcalde de Kyoto). La gente expresó su desacuerdo con registrar la palabra “kimono” como marca de ropa, y compartieron imágenes de ellas mismas usando ropas nacionales, muchas de las cuales han sido heredadas por generaciones.

Kim Kardashian intenta registrar "kimono" como nombre de marca

Por otra parte, Kim Kardashian le dijo a New York Times en un comunicado que la palabra escrita en una fuente específica era la que tenía planeado registrar como marca, y que sentía el más profundo respeto por el significado del kimono en la cultura japonesa.

“Todo esto es ridículo, irrespetuoso,” dice Matsumoto. “Hay ropa interior de kimono. Lahay. Pero el detalle es que es completamente lo opuesto a lo que [Kim Kardashian] creó. No se supone que sea moda rápida, no se supone que sea producción masiva como una marca. No veo cómo puede esto ser positivo para una marca nueva en el largo plazo.”

Kim Kardashian no es la única persona envuelta en una situación problemática con el kimono. En 2015, un grupo pequeño protestó contra el uso del kimono en el Boston Museum of Fine Arts, y gente en el extranjero que lo utiliza como disfraz de Halloween con frecuencia son acusados de apropiación cultural.

Sin embargo, en Japón es visto como que un extranjero vistiendo kimono está sumergiéndose en la cultura japonesa como parte de un intercambio cultural. Es un aspecto que los japoneses en general ven como algo positivo.

La industria moderna del kimono ha ido en descenso lentamente desde que alcanzó su punto más alto en 1975, con un valor de mercado de 1.8 billones de yenes, de acuerdo al ministerio de economía, comercio e industria. Los reportes más recientes de Yano Research Institute revelan un valor de mercado de 271 mil millones de yenes en el 2017, menor que 278.5 mil millones en el 2016.

De acuerdo a Anji Salz, una estilista sobre kimonos y escritora basada en Tokyo, el kimono pasó de ser una prenda usada a diario a una prenda formal que se utiliza normalmente en bodas, graduaciones, bautizos, funerales y festivales. Luego de que la ropa occidental fuera introducida a Japón, la portadora podía vestirse sin tener que seguir códigos tradicionales de vestimenta.

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What makes you feel fabulous? For me a day out in a special kimono, with a good hair day and some friends makes me feel invincible 🤣👘❤️ This was the last day to wear awase (lined kimono) since it got super hot recently (32℃). Makes me wonder if I should already grab my summer kimono – which by “the rule book” shall only be worn in July & August 🔥 良い週末を過ごした? 袷着物を着れる最後の日でした。もう暑すぎて、単衣より夏物を出しちゃうか悩むw こねアンティーク着物はシミもありますが、素敵すぎてシミのままで着ちゃいます!👘❤️ 写真撮って頂きありがとう @usagikomachi 😘 #mainichikimono #salztokyo

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“Creo que eso asustó a la gente,” dice Salz, dueña de Salz, un sitio de internet de moda que vende kimonos y que ofrece diseño personalizado y sesiones fotográficas. “Antes era difícil acceder y las reglas eran estrictas, así que no querías cometer errores.”

Originaria del norte de Alemania, Salz descubrió la cultura japonesa por primera vez a través de la música, antes de estudiar el idioma y recibir su primer yukata como obsequio. Pero su experiencia en una tienda de renta en Kyoto fue lo que hizo que descubriera su obsesión con la vestimenta y su deseo de aprender y enseñar sobre la etiqueta, la cultura y el estilo en torno al kimono.

“Para mí, fue un momento que cambió mi vida,” dice Salz. “Me enamoré de la forma en la que el kimono me hace sentir. Me sentí más calmada y amable hacia mi entorno, contrario a cómo me siento usando ropa occidental.”

Desde que emprendió su negocio en marzo, Salz dice que ha atestiguado el efecto positivo que las redes sociales tienen en reanimar el interés en el kimono, especialmente en las generaciones jóvenes. La amplia disponibilidad de tutoriales para usar kimono en YouTube hace que el proceso complejo parezca más accesible y tiendas vintage y mercados hacen que los kimonos sean más asequibles.

“Al usar un kimono, puedes aprender mucho sobre la cultura japonesa y Japón,” dice Salz. “Creo que es importante sumergirse en otras culturas y vestimentas, y es un buen intercambio que ayuda al entendimiento mutuo, especialmente ya que estamos conectados a través del internet.”

Aunque Salz ha asumido la responsabilidad de educar a sus clientes sobre la importancia histórica y cultural del kimono, no todo en su taller está determinado por la tradición.

“Puedo mezclar y combinar patrones y colores, puedo usar impresiones a color, flores, rayas, cuadros, lo que sea, y se ve genial,” dice. “Es muy divertido”.

Aunque las personas tradicionales estén en contra de separar las costumbres y tradiciones que han acompañado al kimono por siglos, la estilista de kimono japonesa Yui Michael dice que es exactamente lo que tiene que suceder si se quiere que el kimono sea usado en los siglos por venir.

“Es un nuevo estilo de kimono,” dice Yui. “Mezclo el kimono con ropas y accesorios occidentales, como botas y zapatos. Es más fácil de vestir en lugar de un kimono tradicional.”

Yui conoce perfectamente el kitsuke, el arte de vestir kimono en su forma más tradicional. Antes de cambiar a su estilo profesional, Yui trabajó vistiendo a clientes con kimonos por más de ocho años, pero se dio cuenta que su trabajo, que intentaba preservar la tradición, tenía el efecto opuesto en los clientes, que se sentían abrumados por las muchas reglas del uso del kimono.

Al trabajar con clientes japoneses y extranjeros, el estilo de los kimonos de Yui descubrió su uso desde un nuevo ángulo, como una elección de moda que puede trascender los límites culturales. Yui llevará su pasión por el kimono a Francia en la Japan Expo de París en Julio, donde invitará a las espectadoras a probarse un yukata.

“Todos deberían tener la opción de escoger qué vestir y cómo vestirlo,” dice Yui. “Para mí, [usar kimono] es simplemente una elección de moda, así que me gustaría que todos escogieran su propia forma de usar kimono.”

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