Pinku Eiga

hakujitsumu

El pinku eiga (ピンク映画) o eroduction es un género cinematográfico que no tiene equivalente en occidente. Aunque se le clasifica en ocasiones como películas pornográficas o eróticas, ninguno de estos términos se le aproxima al género. Debido a la naturaleza de la censura en Japón que prohibe la exhibición de genitales en películas, los directores de cine se veían obligados a desarrollar formas creativas de cine. Entonces los directores utilizaban recursos como lámparas, velas, botellas, etcétera en posiciones estratégicas para bloquear estas partes. El éxito de estas películas trajo como consecuencia la creación de un culto en torno al pinku eiga.

Hay quienes dicen que este tipo de censura es lo que caracteriza al estilo de películas eróticas japonesas. Algunas otras características del pinku eiga son: La película debe tener un mínimo de escenas sexuales; la película debe tener aproximadamente una hora de duración; muchas películas se han filmado en formatos de 16 mm ó 35 mm en una semana; por último, muchas de estas películas se grabaron con un muy bajo presupuesto. Muchas de estas películas eran producidas de manera independiente. Hay de diversos géneros, como comedias, dramas románticos, películas “de medianoche” y cine de terror. La inmensa popularidad del pinku eiga en Japón tal vez se deba a sus guiones escandalosos.

kuroi yuki

La producción de este tipo de películas comenzó en la década de los sesentas, y constituye casi un tercio de las películas que se produjeron en ese periodo. La primera película que logró producirse con un presupuesto considerable en esta época fue Hakujitsumu (“Sueño de día”) por Tetsuji Takechi. Después de producir Kuroi Yuki (Nieve Negra), Takechi fue arresado con cargos de obscenidad, pero ganó el juicio y atrajo más atención al género. De esta época también destaca Kouji Wakamatsu, conocido como “el padrino del pinku eiga” y quizás la figura más emblemática del género.

Pink violence 1

Durante la década de los sesentas, el mercado había sido dominado por compañías independientes de bajo presupuesto. Al inicio de los setentas, al perder gradualmente la audiencia con el auge de la televisión y las películas estadounidenses importadas, muchos de estos estudios estuvieron en crisis. Es en esta época cuando estudios de mayor escala como Toei incursionan en el pinku eiga. En esta época, Kanji Amao produjo Shigeki Rosen, Ijoseiai Rosen Harenchi Rosen, conocida la trilogía como Pinky Violence. Al mismo tiempo Nikkatsu, el estudio más antiguo de Japón también decidió producir cine erótico. De éste destaca Danchizuma hirusagari no jouji (Esposa de apartamento, amorío de la tarde), que fue un gran éxito y que inspiró a 20 secuelas.

pinky violence 2 copy

A partir de la década de los ochentas, el pinku eiga comenzó a perder popularidad. Esto se debe a la difusión masiva de videos para adultos y las leyes más estrictas del gobierno. Sin embargo, todavía hoy en día se siguen produciendo de vez en cuando. Incluso en la actualidad sus producciones se adhieren a la forma tradicional de grabar, utilizando películas de 35 mm con sonido monoaural. Sorprendentemente, el género de pinku eiga fue un terreno fértil de experiencia para posteriores ganadores de premios de cine, incluyendo a Kiyoshi Kurosawa (Cure) y Yojiro Takita (Departures).

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