Top 10 novelas japonesas

La literatura japonesa tiene una larga historia. Desde que importaron el sistema de escritura china, comenzó a desarrollarse un estilo de literatura propio de Japón. Desde autores antiguos, como Murasaki Shikibu, hasta los más contemporáneos como Haruki Murakami, he aquí el top 10 de las mejores novelas japonesas:

historia de genji

1. La historia de Genji, de Murasaki Shikibu (siglo XI)

La gran novela proustiana de finales del periodo Heian. Aunque el mundo que describe es antiguo, la escritura es maravillosamente fresca. Los sentimientos de los personajes, masculinos y femeninos, son sutilmente analizados.

 

Kokoro

2. Kokoro, de Natsume Sōseki (1914)

Narrado en primera persona, la novela es un estudio sobre la soledad y la traición. Publicado poco después de El Corazón de la Oscuridad, de Joseph Conrad (que Sōseki leyó mientras estudiaba en Londres), Kokoro explora la naturaleza del mal, y la posibilidad del “Desinteresado de sí mismo”.

 

Rashomon

3. Rashomon (1915) y En el bosque (1922), de Ryūnosuke Akutagawa

A pesar de que son historias cortas, Akutagawa, quien cometió suicidio cuando tenía 35 años, nunca escribió una novela, y su estilo de prosa es tan impresionante como para dejarlo fuera. Hay mucho misterio en sus dos historias (pasadas a película por Akira Kurosawa en 1950) como para llenar un libro tan largo como la Crónica del pájaro que da cuerda al mundo. Un modo de escritura confesional crítico, Akutagawa implica en sus historias que los narradores nunca son confiables.

 

Hay quien prefiere las ortigas

4. Hay quien prefiere las ortigas, de Junichiro Tanizaki (1928)

La historia de un hombre quien después de haber perdido la pasión por su esposa, la anima a tener un una aventura. A pesar de la tensión entre ambos, la pareja se niega a separarse, en parte para proteger a su hijo. Grandes desviaciones sobre muñecas, marionetas, aliento a ajo, baños con olor a clavo y los suicidios amorosos de Chikamatsu.

 

País de nieve

5. País de nieve, de Yasunari Kawabata (1947)

La nieve tiene tal presencia en la historia que casi se vuelve un personaje en sí misma. Todo lo que importa es suprimido o implicado en esta historia ambigua de un habitante de Tokyo que permite que una joven geisha de las montañas del oeste se enamore de él.

 

El pabellón de oro

6. El pabellón de oro, de Yukio Mishima (1956)

¿Puede cometerse un crimen pasional contra un objeto? En 1050, un joven acólito prende fuego al templo zen en Kyoto. Mishima asistió al juicio, y descubrió en la confesión del monje una historia extraña de belleza y deseo, en la que el deseo de un niño de proteger aquello que ama se transforma en un acto de destrucción.

 

La mujer en las dunas

7. La mujer en las dunas, de Kobo Abe (1962)

“Un día en Agosto un hombre desapareció”. Así comienza la extraña historia de un entomólogo atrapado por el más extraño de los depredadores: una arena movediza. Dentro de la fosa vive una mujer igual de voraz, quien, el hombre atrapado se da cuenta, premia a aquellos que voluntariamente renuncian a su libertad de pelear contra las arenas.

 

Silencio Endo

8. Silencio, de Shusaku Endo (1966)

Una bella novela en la que Endo, católico, imagina los sufrimientos y alucinaciones de dos misioneros portugueses forzados por sus captores japoneses a renunciar a su fe. Las descripciones de las torturas soportadas por los apóstatas jesuitas y sus convertidos en el siglo XVII son impactantes.

 

Despertad oh jóvenes de la nueva era

9. ¡Despertad, oh jóvenes de la nueva era!, de Kenzaburo Oe (1983)

En 1963, el hijo mayor de Oe nació con un cráneo deforme y severo daño cerebral. En este libro sensible y esperanzador, Oe describe cómo un hombre como él llega a términos con la discapacidad de su hijo a través de un encuentro casual con un hombre autodidacta y los libros proféticos de William Blake.

 

bosque noruego

10. Bosque noruego, de Haruki Murakami

La obra cumbre de Murakami, cuyo gran éxito lo llevó a su exilio en Europa y Estados Unidos. Todo está aquí: el narrador inexperto, los déjà-vu y los símbolos, el daño periférico, más El Gran Gatsby, fuego, Miles Davis y un hombre muerto en pijama.

 

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