Bancos japoneses se enfrentan a una crisis por tecnologías disruptivas

Miles de puestos se encuentran en riesgo por las tecnologías de automatización que podrían llevar a cortes de personal en bancos japoneses.

“¡Bienvenido a nuestro banco! dicen los tres empleados uniformados mientras los clientes entran al banco de Mizuho. Los empleados, amigables y con mucha experiencia, ayudan a los clientes a llenar los formularios requeridos para abrir una cuenta, hacer un retiro, transferir fondos o solicitar un préstamo. Aún en la era digital, tales tareas pueden requerir horas y horas de trámites. Para confirmar su identidad, se requiere que los clientes presenten un hanko o sello personal.

Una vez que se terminan de llenar los formularios, los clientes deben tomar un número y esperar a ser llamados a ventanilla. Labores más complicadas son entregadas para procesamiento a una docena de empleados que trabajan tras ventanilla.

Sin embargo, hoy en día la mayoría de los clientes van directamente a los cajeros automáticos, saltándose al personal. Muchos clientes ni siquiera tienen que ir a la sucursal, y en su lugar hacen movimientos bancarios en línea.

A pesar de la popularidad de la banca en línea, la experiencia en sucursal en Japón parece haber cambiado poco en una o dos décadas. La atención personal al cliente y una libreta gruesa de depósitos son todavía marcas de calidad en los bancos, aún y cuando haya menos demanda en el servicio.

Sin embargo, hay señales de que esto está cambiando. Los bancos japoneses más grandes han anunciado sus planes de cerrar sucursales, eliminar miles de puestos e introducir mayor automatización; pasos radicales en una industria donde los empleados esperan tener un empleo de por vida. Los críticos dicen que los bancos no se están moviendo a la velocidad necesaria para la siguiente ola disruptiva digital que se avecina. Un alto ejecutivo dice que los bancos japoneses están sufriendo una “crisis silenciosa”.

Decrecimiento poblacional y económico afectan a los bancos japoneses

Raymond Spencer, vicepresidente senior en en Moody’s Investors Service dice que las sucursales bancarias necesitan operar más como tiendas de conveniencia. “La banca no es un negocio complejo, especialmente al por menor. Así que hay mucha competencia y se ha vuelto una mercancía”. Las cortas horas de operación de los bancos japoneses, que van de 9 de la mañana a 3 de la tarde, es un anacronismo de la era digital. ¿Por qué las sucursales están abiertas cuando nadie las puede visitar?

En el Banco de Tokyo-Mitsubishi UFJ, el banco más grande del país, el número de clientes que visita sus sucursales ha caído un 40% en la última década, mientras que el número de usuarios en línea ha aumentado el mismo porcentaje en cinco años.

El desajuste se vuelve difícil de ignorar para una industria que carga con el peso de un crecimiento lento y una tasa de interés baja. Con una población que decrece, se espera que la caída en el número de clientes se acelere. Aún así, el número de sucursales bancarias en Japón ha cambiado poco en los últimos 10 años, alrededor de 13,500. Si cada banco cuenta con 30 empleados en promedio, una reducción o eliminación de ellos significa muchos puestos.

Toshinao Sakai, un antiguo ejecutivo de Mitsui Asset Trust and Banking (Ahora Sumitomo Mitsui Trust Bank) describió el problema de manera sucinta: “Hay demasiados bancos en Japón”. Este legado pesa en las ganancias de los bancos. En los nueve meses previos a diciembre, la ganancia neta de los 5 bancos japoneses más grandes declinó un 22% del año anterior. Al mismo tiempo, las compañías japonesas de otras industrias disfrutaron del beneficio de una economía en mejora, alcanzando ganancias récord.

Nuevas tecnologías afectarán a los bancos de todo el mundo

Los bancos además se enfrentan a tecnologías disruptivas en una época en la que las finanzas se combinan con tecnologías móviles. La compañía de consultoría KPMG predice que las compañías de tecnología globales dominarán la banca en el futuro. Para el 2030, los bancos serán relegados a roles secundarios, como creación de productos financieros u operación y mantenimiento de una infraestructura masiva de transacciones.

KPMG predice la desaparición de grandes partes de los bancos tradicionales, como sucursales, fuerza de venta y oficinas. “La transición será dolorosa y costosa, por decir lo menos”.

En el caso de los bancos japoneses, la desaceleración vino con el decrecimiento económico de los setentas. La burbuja inmobiliaria de finales de los ochentas ayudó a que los bancos siguieran operando hasta 1990, cuando estalló la crisis bancaria. Los bancos necesitaron recapitalizarse y colectar mayores depósitos para mantenerse solventes, así que tenía sentido aumentar las sucursales. Al mismo tiempo, varios bancos se fusionaron para dar lugar a sólo cuatro bancos. Durante la administración de Abe, el banco central emitió bonos con ganancias de 0.6-0.7% menores a lo que necesitaban los bancos para cubrir sus gastos de operación.

La amenaza externa

Alipay es una plataforma de pagos móviles popular en China. Actualmente se está expandiendo a otros países asiáticos, incluido Japón

Aparte de tasas de interés negativas, enemigos nuevos provenían del extranjero. Ant Financial Services Group, filial del gigante del comercio electrónico chino Alibaba Group Holding opera el servicio de paga Alipay, que permite hacer pagos por medio del celular. La rápida difusión de este servicio ha hecho que los bancos entren en pánico. Si en el 2013 los pagos móviles eran inexistentes, para el 2016 alcanzaron más de 3 billones de dólares, con Alipay y su rival, Wechat Pay dominando el mercado.

Ant Financial además ofrece servicios de ahorros, inversión, préstamos, seguros y tarjeta de crédito virtual. Su fondo de inversión Yu’e Bao ha atraído 1.58 billones de yuanes (250 mil millones de dólares), lo que ofrece a sus 370 millones de usuarios un servicio de depósitos con retornos de más del 4% al año, mcuho mejor que las tasas de depósito disponibles en China. Ahora Alipay se dirige hacia el extranjero para un mayor crecimiento, especialmente con miras a Japón.

Todo lo anterior indica que en los años por venir el futuro está en las tecnologías financieras, mejor conocidas como Fintech. Junichi Kanda es uno de los que ha dejado la industria bancaria para buscar oportunidad en este nuevo campo. Antiguo oficial del Banco de Japón, Kanda se unió a la startup de fintech Money Forward como ejecutivo responsable para desarrollo de negocios. “La industria de los bancos ha sido lenta en términos de innovación recientemente. Al unir esfuerzos con gente del sector tecnológico, los banqueros tal vez puedan crear nuevos servicios y negocios de nuevo.”