El arte del saludo japonés

Un aspecto de la vida cotidiana de los japoneses es la reverencia que se hace frente a otras personas (ojigi). Una reverencia puede utilizarse para varios fines: para saludar, para mostrar agradecimiento, para demostrar que uno se siente culpable, para despedir… Sus usos son tan variados como las formas de hacer una reverencia.

El grado de inclinación a la hora de hacer una reverencia depende de la circunstancia y de la persona a la cual se hace la reverencia. Normalmente si la persona es mayor o tiene un nivel jerárquico superior, la reverencia es más inclinada. En el caso de los hombres esta se hace con los brazos a los costados, mientras que las mujeres lo hacen con las manos cruzadas.

Para un saludo casual basta con una reverencia de 15 grados, o un movimiento de cabeza. A la hora de tratar con clientes o mostrar agradecimiento se hace una inclinación de aproximadamente 30 grados. Para mostrar un profundo agradecimiento o al pedir una disculpa se hace una reverencia de 45 grados. Si la gente se encuentra sentada se pone de pie para hacer la reverencia, y si se encuentra en un zabuton (cojín al nivel de piso) se mueven a un lado  y hacen una reverencia, poniendo las manos en el suelo.

Estrechar la mano no es algo que acostumbren los japoneses. Se pueden presentar casos de gente que estreche la mano, sobre todo si es gente acostumbrada a tratar con extranjeros. En ocasiones incluso llegan a mezclar un saludo haciendo una reverencia y estrechando la mano al mismo tiempo. Sin embargo, lo normal es evitar el contacto. Al principio es algo confuso, pero uno se acostumbra fácilmente. Estando en Japón tal vez tengas la oportunidad de ver gente que se despide haciendo una reverencia tras otra, de manera indefinida.

 

Publicidad

Deja tu comentario!