Mitología y folclor japonés – Tsukumogami

Tsukumogami

Los japoneses tienen la creencia de que los objetos que han alcanzado los 100 años de antigüedad adquieren una vida propia. Los tsukumogami (付喪神, literalmente “artefacto divino”) son objetos que tienen un espíritu propio, en lugar de ser objetos poseídos. Son considerados dentro del folclor japonés como yōkai.

En tiempos modernos, se dice que un tsukumogami no puede ser creado porque no hay objetos que se usen por más de 100 años. Hay incluso quienes creen que los tsukumogami son repelidos por la electricidad.

Tsukumogami 2

La primera historia de tsukumogami es contada en el Onmyō Zakki, en el periodo Muromachi, y relata cómo varios objetos que fueron desechados en el susuharai (un día al final del año en el que se hace limpieza general en las casas). Sin recibir un agradecimiento, estos objetos abandonados deciden vengarse y adquieren vida propia para atormentar a sus dueños.

Normalmente los tsukumogami son representados en el arte y en la mitología como objetos con propiedades humanas exageradas, como lenguas largas y ojos grandes. Algunos de los tsukumogami más comunes son el karakasa, el bakezōri, el chōchinobake y el kameosa.

Karakasa

El primero de ellos, el karakasa es una sombrilla de papel. Se dice que son traviesos, y les gusta asustar a las personas. Sin embargo, no son seres malévolos, y aveces disfrutan jugar con los niños. Usualmente se les dibuja con un ojo y una pierna que calza una sandalia geta.

Bakezori

En las casas en las que el calzado se usa de manera impropia, el bakezōri viene a la vida por las noches y se levanta del cajón donde se le puso. Al correr por la casa se puede escucharle gritar “kararin, kororin, kankororin!”.

Chochin obake

El chōchinobake es un fantasma de una linterna. Estas linternas son hechas de bambú y papel o seda. Este tsukumogami tiene una lengua larga que sale de su gran boca.

Kameosa

El kameosa es un tsukumogami benigno para los humanos. Esta criatura es creada a partir de un recipiente de sake. Tiene extremidades peludas y su cara está hecha con grietas del contenedor. El kameosa produce infinitamente sake, agua o cualquier otra bebida que se le vierta.

moku moku ren

Otros tsukumogami menos famosos son:

  • Biwabokuboku: Un biwa animado
  • Boroboro-ton: Un edredón poseído
  • Ichiren-bozu: Un rosario animado
  • Morinji-no-okama: Una tetera poseída.
  • Ungaikyo: Un espejo poseído
  • Zorigami: Un reloj poseído.
  • Moku-moku-ren: Paredes corredizas con ojos.

 

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