Un poco de cultura popular de Japón

Algo que atrae a muchas personas sobre Japón es su cultura popular. Desde los mangas de Tezuka Ozamu hasta los videojuegos desarrollados por Nintendo, pasando por las películas clásicas de Kurosawa Akira.

Un aspecto muy llamativo para las personas que visitan Japón es la cultura del manga. Este tipo de historieta surge con el ilustrador Tezuka Osamu y fue leído por la generación de los baby boomers. Sin embargo, mientras esta generación crecía, nuevos géneros de manga surgieron, adquiriendo popularidad. En el 2010 las ventas de manga representaron 24.2% de las ventas de libros en Japón, y es que las historietas abarcan temas tan variados que logran captar la atención de un público de edad muy variada. Hay mangas para todos los gustos: de humor, no-ficción, históricos o documentales.

Si bien los primeros mangas abarcaban temas de aventura, que iban dirigidos a un público infantil, luego fueron variando hacia temas con los que la población joven o adulta se pudiera identificar, como temas relacionados con la vida estudiantil o temas sociales y económicos. Otro género que adquirió popularidad en la población femenina es el moe manga que narra historias románticas.

La industria del anime surge eventualmente con el éxito del manga. Comenzando por caricaturistas como Tezuka Osamu (Astroboy, Star Blazers) y Matsumoto Reiji (Galaxy Express 999), los dibujos animados han adquirido popularidad y una prueba de ello es el éxito en el extranjero de series como Doraemon, Drabon Ball o Pokemon. Finalmente, este género de dibujo animado alcanzó a la industria del cine, donde el mayor exponente actual es Miyazaki Hayao, que combina en sus películas humor, crítica social y activismo ambiental .

Antes de la industria del manga o el anime ya existía un gran exponente del cine: Kurosawa Akira, cuya fama se debe a éxitos fílmicos como Ikiru (Vivir), Shichinin no samurai (Los siete samuráis) y Kagemusha (La sombra del guerrero). Sus películas se sitúan en un momento histórico de Japón, o retratan la realidad social de la época de Kurosawa. Luego de Kurosawa la industria del cine japonés tuvo una disminución en la popularidad, salvo por Yamada Yoji, director de Torasan. Es hasta la década de 1990 que las películas no animadas japonesas vuelven a adquirir reconocimiento internacional, por películas como Hana-Bi (Kitano Takeshi) o Unagi (Imamura Shohei), y por supuesto The Ring, dirigida por Nakata Hideo y que fue reproducida en una versión en inglés.

Por supuesto, no podemos omitir a la industria de los videojuegos, que son parte importante de la cultura popular japonesa. Podría decirse que esta forma de entretenimiento es la primera expresión de cultura popular japonesa que se exporta a gran escala de Japón al exterior, y no como anteriormente, cuando Japón importaba cultura extranjera. Esta forma de entretenimiento surge con el auge de Space Invaders, en 1979, y continuó con la aparición de consolas, que permitieron a las personas poder jugar videojuegos en casa. Grandes franquicias como Super Mario Bros. o The legend of Zelda se las debemos a Japón. Otro juego que adquirió gran popularidad a mediados de la década de 1990 fue Pokemon, que después se diversificó a la industria del manga, del anime y hasta el cine. Hoy en día la industria del videojuego conjuga varios elementos multimedia, como artes visuales, música y tramas cada vez más intrincadas.

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